El gobierno de Juan Manuel Santos ha dado la orden para la expedición del decreto 1259, el cual obliga a liberación de todos los presos políticos en el cumplimiento de la ley de amnistías.

Un documento de suma importancia como lo es la firma de los acuerdos de paz, entre gobierno y guerrilla.

La preocupación que se da, es que los jueces de la república van a tener la disposición política y jurídica para que este decreto sea aplicado inmediatamente, o bien nos encontramos frente a la realidad, que aunque han pasado varios meses desde la firma de los acuerdos, el gobierno no ha cumplido a cabalidad con la palabra empeñada.

Los resultados en el cumplimiento por parte de las FARC-EP,  han dado muchos beneficios que hoy día los vemos reflejados, como por ejemplo,  en la tranquilidad de las fuerzas militares quienes  han podido retomar el territorio donde se encontraban las FARC-EP, reduciendo el número de soldados y policías heridos, como lo podemos constatar en el hospital militar; allí se puede andar por los corredores con más calma y serenidad, ya que no hay soldados heridos que vienen de la guerra.

Sin embargo, por pare del gobierno de Colombia los avances en términos de cumplimiento no se pueden ver de la misma manera puesto que la realidad hoy demuestra que, según el defensor del Pueblo, Carlos Alfonso Negret “estadísticamente tenemos 186 homicidios de líderes sociales y defensores de derechos humanos desde el 1 de enero de 2016 y este año son 52 homicidios y más o menos 500 amenazados”.

El ESMAD, continúa atropellando campesinos, disparando a periodistas, en las cárceles donde se encuentran los prisioneros políticos, viven en condiciones de miseria, con una superpoblación, que en algunos casos se pueden multiplicar por 3, sin asistencia médica adecuada, alimentación, educación, maltrato permanente por parte del INPEC, etc.

Podemos constatar que la lucha contra el paramilitarismo está muy quedada por parte del gobierno Colombiano. Así mismo sucede con la liberación de los presos políticos, la cual debió haberse ejecutado hace muchos meses tras la firma de los acuerdos y sin embargo, el gobierno continúa obstaculizando la implementación de los acuerdos, mientras que la guerrilla las FARC-EP han continuado cumpliendo con este compromiso que han tomado frente al pueblo colombiano.

Por esta razón, el pueblo colombiano,  sin importar nuestro origen político, social, económico, debemos apostarle a la paz con justicia social, la cuál comienza con el respeto a las opiniones que cada quien podamos tener; que el asesinato físico o político del oponente solo servirá a continuar a agudizar los odios, y de esa manera, la guerra armada continuará.

Este 20 de julio nos llama a la reflexión, que si bien hace 207 años fue posible liberarnos del yugo español, una segunda y definitiva independencia es posible.  La lucha por las reivindicaciones sociales, políticas y económicas son hoy más válidas que nunca.

Con el cumplimiento de los acuerdos por parte de los firmantes se dará confianza, tanto al pueblo colombiano como a las organizaciones que se alzaron en armas, para que de esta manera nos unamos a continuar luchando por nuestras ideas.

Por: Tito Arenas

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